cahiers du cinema Gonzalo Garcia Pelayo

CAHIERS DU CINÉMA sobre Gonzalo

Las dos películas proyectadas en Sevilla forman parte de un proyecto que debería culminar con la producción de siete películas en el año.

Ainur, meditación espiritual y paseo urbano rodado en Nursoultan, nos convenció menos que Dejen de prohibir que no alcanzo a desobedecer todo («Dejen de prohibir, que no alcanzo a desobedecer todo», ¡qué título!).

Esta película está dedicada a una comunidad de músicos y bailarines de un barrio de Sevilla. Este ensayo elaborado con dos duros y un entusiasmo contagioso es una auténtica fiesta llena de canciones y conversaciones desenfrenadas, donde es, en la ciudad como en el cine, para crear un espacio donde el placer y la alegría actuarían como la ley.

Allí encontramos con alegría todo el espíritu libertario y obsceno del cine de los 70 de Pelayo.

Les deux films montrés à Séville font partie d’un projet qui doit aboutir à la réalisation de sept films dans l’année.

Ainur, méditation spirituelle et déambulation urbaine tournée à Noursoultan, nous a moins convaincus que Dejen de prohibir que no alcanzo a desobedecer todo (« Arrêtez d’interdire, je n’arrive plus à désobéir à tout », quel titre !).

Consacré à une communauté de musiciens et danseurs d’un quartier de Séville, cet essai réalisé avec trois francs six sous et un enthousiasme contagieux est une véritable fête pleine de chants et de conversations débridées, où il s’agit, dans la ville comme par le cinéma, de créer un espace où le plaisir et l’allégresse feraient office de loi.

On y retrouve avec joie tout l’esprit libertaire et paillard des films de Pelayo des années 70.

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